Tía Ita

atardecer

24M… no es un domingo cualquiera… Se ha convertido en un día triste, muy triste… Se le apagó la luz. A mi tía Manuela, Manolita, Ita se le ha apagado la luz con 82 años. Duele. Duele el corazón y duelen los ojos de tanto llorar. Hace unas semanas al hacer esta foto, me acordé de ella… Yo estaba en Finlandia, ella acababa de entrar en el hospital y sabía que le hubiera encantado ver este atardecer en directo. Un atardecer que hoy se convierte en metáfora…

Al regresar a Valencia lo primero que hice fue ir a verla y enseñarle la foto. Casi no podía levantarse y (raro en ella) no tenía muchas ganas de ver fotos, pero… con la mano temblorosa, se incorporó un poco, la vio y se emocionó.

De joven podría haber sido artista de cine de lo guapa que era. Sin embargo, no fue una chica de su tiempo. Sólo fue al colegio un par de años, pero sabía mucho más que cualquier mujer (y hombre) de su época. No se casó, se sacó el carnet de conducir con 35 años y tenía un sueño que cumplió… viajar en avión (de regreso desde Barcelona en 1963).

Ita, te recordaré con tu pamela, tu falda roja de cuadros, sentada en la calle Los Pinos tomando la fresca, jugando al cinquillo… dándome caramelos Respiral después de cenar, bebiendo tu agua Font Vella, yendo contigo a comprar neulas al Mercado Central de Valencia, leyendo tus novelas de Ágatha Christie, comiendo contigo palomitas dulces… Disfrutando de los partidos de fútbol y tenis, contándome tus historias (alguna la he compartido con vosotr@s por aquí)… Conduciendo tu R-6, hablándome de la vida y enseñándome que hay que luchar por lo que quieres y que nunca hay que rendirse. Sí, en eso tú y Meli habéis sido especialistas.

Últimamente siempre bromeabas y decías que tu cabeza estaba muy bien, pero que el chasis ya no te acompañaba. Y no te faltaba razón.

Con memoria de elefante, seguía viendo sus programas favoritos de lógica y películas de acción (le encantaban). Pero su chasis se apagaba, despacio, como este atardecer finlandés… poco a poco se iba yendo su luz. Pero en realidad, como en un atardecer primaveral finlandés, donde no se hace del todo de noche… aunque se haya apagado su luz, esa luz nunca se va a ir.

Sé que una parte de lo que soy te lo debo a ti y sé que, aunque hoy te hayas ido, siempre viajarás conmigo. Donde estés… TE QUIERO TÍA ITA

*En 2003, en 3º de Periodismo tuve que elegir a un familiar para escribir su historia de vida. La elegí a ella, a Ita. Por ser una mujer que rompía todos los moldes de su época, por estar tan avanzada a su tiempo, por su memoria, porque era única… Sé que en el blog suelo hablar de cosas bonitas y felicidad, pero también de la vida… y la vida también tiene estas cosas. Hoy, 24 de mayo, siento la necesidad (aunque duela) de escribir estas palabras para el “final” de su historia.

 

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